Antoxana, un espacio para la hospitalidad y la creación.
Un proyecto al que hemos dado realidad verbal y visual. Hemos concebido su imagen, contado el relato de su actividad a través de soportes audiovisuales y desarrollado su presencia digital.
Antoxana es un proyecto de turismo responsable con vocación de promoción cultural y creativa, en el corazón de la naturaleza asturiana. En Corao Castiellu, enclavado en el marco de los Picos de Europa, el espacio acoge exposiciones y un programa de residencias artísticas para creadores contemporáneos, con el que busca reactivar el núcleo poblacional que lo alberga.
Un lenguaje propio para un proyecto indisciplinado.
Hemos diseñado una marca que aglutina los conceptos que hacen único al proyecto: dinámico por su vocación de uso artístico y turístico, equilibrado por su respeto al medio y al entorno social, rompedor por su arquitectura y sostenible por su planteamiento de negocio. Cuatro elementos que funcionan como un kanji, como el símbolo de un alfabeto propio, inspirados en la propia arquitectura del lugar. Un trabajo que ha ido mutando con el concepto del proyecto.
Acompañar a Antoxana ha significado crecer con el proyecto: dar forma a su identidad visual y a su presencia digital a medida que el propio espacio iba tomando cuerpo.
Una presencia digital que evoluciona con el proyecto
Hemos ido construyendo la imagen y la estrategia digital de Antoxana al ritmo de su desarrollo, adaptando cada pieza a un proyecto vivo. Entre ellas, la preparación de su landing, que reúne la programación cultural de Casa Cueto y el programa de residencias artísticas, para que todo lo que ocurre en el espacio tenga también su lugar en la red.
El relato audiovisual de un espacio que nace
Para contar sus historias hemos creado el material audiovisual que recorre todo el proyecto: desde su arquitectura y la reforma integral del espacio en Corao Castiellu hasta el diseño del mobiliario o su evento inaugural, sin olvidar lo más importante: las personas. Los testimonios de arquitectos, diseñadores y artistas en residencia ponen voz y rostro a un lugar pensado para crear, habitar y compartir.
Gorka Postigo
Este proyecto nace a partir de una experiencia íntima de pérdida y transformación y se desarrolla como un recorrido visual que conecta duelo, identidad y comunidad. A través de una serie de retratos realizados en ciudades como París, Londres, Río de Janeiro, Shanghái, Tokio y Abiyán, Gorka Postigo (Madrid, 1978) construye un mapa emocional donde las historias individuales dialogan entre sí desde la vulnerabilidad, la resistencia y el deseo de conexión.